Te ayudo a encontrar la historia que ya tenés y a contarla en dos versiones: una de treinta segundos, para presentarte en cualquier lado, y una larga, la base de la que sale todo lo demás.
Lo que vendés —tu marca, tu servicio, vos mismo— compite contra todo lo demás. Lo único que no se puede copiar es de dónde venís, por qué hacés lo que hacés, y cómo lo contás.
Un texto afilado, memorable, que se sostiene en un ascensor, una cena o un pitch. La frase con la que te quedás cuando no tenés tiempo de explicar nada más.
La fuente de la que sale todo lo demás: tu sitio, tu charla, tu newsletter, tu pitch deck, tu próximo posteo. Una sola historia, contada en serio, lista para que la cortes en mil pedazos.
No es un brief que llenás solo. Es una conversación, sostenida en tres tiempos, con alguien que escucha lo que decís y lo que todavía no sabés que estás diciendo.
Una hora juntos. Vos hablás, yo pregunto. La parte importante no es lo que sabés contar bien: es lo que se te escapa, lo que mencionás al pasar y que vale oro. Ahí está la historia.
Vuelvo a tus palabras, las cruzo con tu objetivo, y les doy forma de texto. No te invento nada: ordeno lo que ya dijiste hasta que se escuche como vos. Ajustamos juntos lo que falte.
Te cuento tu historia como si no se tratara de vos. Para que la escuches con distancia, te emociones de afuera, y la reconozcas como propia. Ahí cerramos las dos versiones.
Soy licenciado en Letras. Llevo años editando libros, escribiendo para otros y persiguiendo la palabra exacta.
Trabajo desde San Miguel de Tucumán, y a distancia con cualquier persona que tenga algo para contar y todavía no sepa cómo. Marcas, emprendedores, profesionales que están por dar el salto a algo más grande y necesitan, antes que cualquier otra cosa, ponerle palabras.
Una inteligencia artificial puede ordenar lo que ya está dicho. No puede sentarse enfrente tuyo y notar que cuando contaste tal cosa, se te puso otra cara. Eso lo escucho yo. Y de ahí —no de un prompt— sale la historia.
Conocer más sobre Diego →Escribime y arrancamos. Una conversación corta para entender si tu proyecto y este método se llevan bien.