Te acompaño mientras escribís. Tesis, libro propio, ficción en proceso, ensayo. Vos escribís, yo te leo, te muestro cómo se argumenta, te paso lecturas. Encuentros virtuales sostenidos en el tiempo.
La parte difícil de escribir no es escribir. Es saber por qué algo no funciona, qué falta, qué leer para destrabarse, dónde estás bien sin darte cuenta. Tener al lado a alguien que lo vio mil veces no es lujo: es lo que cambia el proceso entero.
Reuniones recurrentes, con cadencia ajustada a tu ritmo de escritura. Conversamos, leemos juntos lo que escribiste, ajustamos el rumbo y definimos la próxima entrega.
Libros, ensayos, películas, fragmentos. Devoluciones escritas de cada entrega. Y cuando hace falta, un párrafo escrito por mí para mostrarte cómo se podría resolver un pasaje.
El acompañamiento empieza con una reunión de diagnóstico, sostiene encuentros recurrentes, y termina cuando vos llegás. No hay duración fija porque no hay proceso de escritura igual a otro.
Primera reunión: qué querés escribir, qué tenés ya hecho, qué te frena. Acordamos cadencia, forma de trabajo y qué materiales empiezo a pasarte.
Encuentros sostenidos. Vos escribís entre uno y otro, yo leo, te devuelvo por escrito y conversamos en vivo. Te paso lecturas y materiales específicos para lo que estás trabajando.
El proceso termina cuando el proyecto termina, o cuando vos decidís que el acompañamiento ya no hace falta. La cadencia se puede interrumpir, retomar, ajustar.
Licenciado en Letras. Doy clínicas literarias y académicas, talleres, y acompaño tesis y proyectos de libro desde hace años.
Sé enseñar a argumentar sin enseñar fórmulas. Y cuando se necesita, sé escribir yo un pasaje para que veas cómo podría resolverse. Lo mío es transmitir un oficio, no entregarte un texto cerrado.
Conocer más sobre Diego →El presupuesto se arma sobre cadencia y tipo de proyecto. Una vuelta corta para entender dónde estás y qué necesitás.